Asthanga Yoga

ASTHANGA YOGA: RAJA y HATHA

RAJA YOGA Y MEDITACION

Hay horas en que se olvida uno del mundo. Hay horas en que se aproxima uno a esa región de Bienaventuranza, en la cual el Alma se halla contenida dentro del YO y en presencia del Altísimo. Acállanse entonces el clamor del deseo; tranquilízanse los sentidos. Sólo Dios ES.

No existe santuario más sagrado que una mente purificada, una mente concentrada en Dios. No existe lugar más santo que aquella región de paz, en la cual penetra la mente cuando queda fija en el Señor. Ni hay incienso, de perfume más suave y puro, que el pensamiento ascendiendo hacia Dios.
¡Pureza, dicha, bienaventuranza, paz! De todo esto se compone la atmósfera del estado de meditación.

La conciencia espiritual alborea en esas lloras silenciosas, sagradas. El alma se aproxima a su manantial. En esas horas, el arroyuelo (le la personalidad se expande, convirtiéndose en imponente y caudaloso río, que corre hacia esa individualidad verdadera y permanente, que es la Conciencia Oceánica de Dios. Y ella es una y única.

En las horas de meditación, el alma extrae de las Alturas, las cualidades que realmente pertenecen a su naturaleza: ausencia de todo miedo, sentido de la realidad, sentido de la inmortalidad.
¡Interiorízate en tu YO, oh Alma! Busca de verdad la hora silenciosa. Comprende que tu YO es de la misma sustancia que la verdad, la sustancia de la Divinidad. ¡En verdad, mora Dios dentro de tu corazón!

La meditación es una experiencia que no puede ser descrita, del mismo modo que no se pueden describir los colores a un ciego. Toda experiencia ordinaria está limitada por el tiempo, el espacio y las leyes de causa-efecto. Nuestra conciencia y nuestro entendimiento normales no trascienden estos límites.

La experiencia finita, medida en términos de pasado, presente y futuro, no puede ser trascendental. Estos conceptos del tiempo son ilusorios puesto que no tienen permanencia. El presente, inconmensurablemente efímero y fugaz, no podemos asirlo. El pasado y el futuro no existen en el presente. Vivimos, por tanto, en una ilusión.

El estado meditativo trasciende todas estas limitaciones. En él no hay ni pasado ni futuro, sino solamente la conciencia de YO SOY en el eterno AHORA. Esto sólo se hace posible cuando todas las modificaciones mentales se han apaciguado y la mente se ha diluido.

Yama-Niyama

YAMA

1) NO DAÑAR INTENCIONALMENTE, ni con la acción ni con la palabra ni con el pensamiento. Este principio no se contradice con la autodefensa ni con el uso eventual de la fuerza para proteger a otros. Lo importante es tener presente que todas nuestras acciones deben tender al bienestar colectivo y nunca deben ser motivadas por sentimientos egoístas o por el deseo de dañar. Nombre sánscrito: Ahimsa (ajimsa).

2) RESPETAR LA VERDAD, tomando en cuenta el modo y el momento para expresarla y utilizando las palabras de manera benevolente y considerada. La clave es tomar en cuenta el bienestar ajeno y no el propio. Nombre sánscrito: Satya (satia).

3) NO TOMAR LO QUE NO NOS PERTENECE, ni pensar en hacerlo. También se debe evitar ser un impedimento para que cada uno tenga lo que legítimamente le corresponde. Nombre sánscrito: Asteya (asteia).

4) NO ACUMULAR BIENES MATERIALES EXCESIVOS o innecesarios para llevar una vida digna. Además de resultar una carga para nuestra mente, lo que tenemos de más muchas veces otros lo tienen de menos. Esto se debe a que los bienes materiales son limitados. Nombre sánscrito Aparigraha (aparigraja).

5) MANTENERNOS CONECTADOS CON LA ENTIDAD UNIVERSAL (Brahma). Esto se logra recordando que nosotros mismos, y todo lo que nos rodea, somos diferentes expresiones de la única Conciencia Universal. No solamente hay que recordarlo, sino que también debemos relacionarnos con todo y con todos de manera respetuosa y espiritual. Nombre sánscrito: Brahmacharya (bramacharia).


NIYAMA

 

1) MANTENER LA PUREZA Y LA LIMPIEZA de la mente, del cuerpo y del ambiente. Lo más importante es la higiene mental, que se mantiene cultivando pensamientos nobles y altruistas, haciendo servicio social y ayudando a todos con lo mejor de nuestras capacidades. El sentimiento que más contamina nuestra mente y nuestro corazón es el egoísmo. Nombre sánscrito: Saucha.

2) MANTENER LA SERENIDAD MENTAL Y EL CONTENTAMIENTO. Para lograr esto hay que recordar en todo momento que somos seres espirituales con una meta de vida trascendente; la realidad material cambia permanentemente, pero nuestra mente debe permanecer fija y estable, observando siempre la meta espiritual, como un faro en medio de una tormenta. Nombre sánscrito: Santosha .

3) ALIVIAR EL SUFRIMIENTO AJENO mediante el sacrificio personal. Hay muchas formas de ayudar y de hacer servicio, pero este servicio es específicamente el realizado con verdadero esfuerzo y entrega de uno mismo. Esto tiene un fuerte efecto positivo en nuestra mente, por eso se lo considera una práctica interna y personal, más allá del efecto externo constructivo que tenga nuestro servicio. Nombre sánscrito: Tapas.

4) ESTUDIAR Y COMPRENDER TEMAS ESPIRITUALES. Es el esfuerzo por comprender profundamente los temas relacionados con nuestro desarrollo espiritual, acostumbrando a la mente a reflexionar sobre este aspecto fundamental de nuestra vida. Esto se hace generalmente mediante la lectura y compensa los efectos negativos que produce la atención permanente sobre asuntos materiales, a la que dedicamos gran parte de nuestra vida. Nombre sánscrito: Svadhyaya.

5) ACEPTAR A LA ENTIDAD SUPREMA como refugio y meta de la vida. Es establecerse en una ideación Cósmica y tomar al Ser Supremo como único ideal y meta de nuestra vida. El destino final de nuestra existencia es fundirnos con el Absoluto, volver a nuestro verdadero origen. Se refiere también a la primera lección de meditación que se enseña en Ananda Marga, porque precisamente su objetivo es alcanzar ese estado de unión espiritual con lo Infinito. Nombre sánscrito: Ishvara Pranidhana

Asanas

CUIDA TU SALUD, MULTIPLICA TU ENERGÍA, RECUPERA LA PAZ. YogaValencia

La âsanas del Yoga tienden a reequilibrar y recuperar la armonía perdida, previniendo el desorden psicosomático, regulando y armonizando los principios vitales en el cuerpo.

Las posturas físicas (Asanas) conjuntamente con técnicas de respiración (Pranayamas) benefician todos los sistemas del cuerpo: Especialmente el circulatorio, el respiratorio, el digestivo, el endócrino y el nervioso.

• Favorecen la interactuación entre el cuerpo y la mente, se seda el sistema nervioso y se pacifican las emociones.
• Expanden la capacidad pulmonar.
• Equilibran el funcionamiento glandular.
• Abastecen de sangre oxigenada todas las zonas del cuerpo.
• Favorecen los tejidos y articulaciones.
• Mejoran el funcionamiento cerebral.
• Dotan de flexibilidad a la espina dorsal, los tendones y articulaciones, los músculos y nervios.
• Eliminan la adiposidad y favorecen la tonicidad y vitalidad del tejido epidérmico.
• Ayudan a controlar el peso corporal.
• Desarrollan el sentido del equilibrio y la coordinación.
• Mejora la unidad y el sincronismo psicosomáticos.
• Aumentan la capacidad de concentración.
• Eliminan crispaciones y contracturas, induciendo a una relajación más profunda y reparadora.
• Fortalecen el sistema inmunológico.
• Favorecen excepcionalmente todo el sistema locomotor y revitalizan el organismo previniendo el envejecimiento prematuro, manteniendo el cuerpo flexible, resistente y vital.

Pranayama

Pranayama, técnicas de respiración
LA CIENCIA DEL PRANAYAMA – Swami Sivananda

Prana significa energía. Energía cósmica, energía individual, energía intelectual: todas ellas son pranaEl prana es universal. Impregna a cada individuo así como al universo a todos los niveles. Todo cuanto vibra es prana: calor, luz, gravedad, vigor, potencia, vitalidad, aliento y espíritu; son todas formas de prana. Prana la energía vial es el eje de la vida. Prana y consciencia se hallan en contacto constantemente entre sí. En los textos de yoga se dice que en tanto la respiración está en calma, prana está en calma. Los antiguos yoguis de la India abogaron por la práctica de Pranayama, que es el corazón del yoga, sabiendo la conexión entre la respiración y la consciencia.
Muchas son las personas que respiran incorrectamente sin darse cuenta que de la calidad de la respiración depende la calidad de la vida o que, una pobre respiración genera una pobre vida. Si reflexionamos que podemos estar 3 días sin beber, 30 ó 40 días sin comer, 3 días sin dormir pero ni dos minutos sin respirar, comprenderemos la importancia vital que la respiración cumple en el proceso de la vida.
Todo ser vivo respira. El aire es el principal elemento natural que la célula precisa para vivir, el principal alimento y fuente de vida y energía del ser humano, sin el cual, perecería. Nacemos con la primera inspiración y vivimos mientras sigamos respirando, así de sencillo. La vida, en su manifestación física, no es más que un proceso ininterrumpido de respiraciones, que culmina con el último suspiro. Un intercambio constante y equilibrado del oxígeno y el dióxido de carbono.
La respiración es la fuente de todo el poder humano. Los yoguis afirman que con el hábito de la correcta respiración, la raza humana se regeneraría, haciendo que muchas enfermedades desaparecieran de la faz de la tierra.
La regulación correcta de la respiración aporta salud y bienestar general, al permitir la purificación de la sangre y la eliminación de las toxinas, que de lo contrario, envenenaría todo el sistema, poniendo la salud y la propia vida en peligro.
Para prevenirlo, es urgente aprender a respirar de forma natural, como lo hacíamos de bebés. Moviendo el abdomen y por la nariz. ValenciaYoga

Pranayama y la mente
Pranayama es el vínculo entre los organismos fisiológico y espiritual del hombre. Así como el calor físico es el eje de nuestra vida, el pranayama es el eje del yoga. En el Hatha Yoga Pradipika se afirma que donde hay mente hay respiración y donde hay respiración hay mente. Si podemos controlar la respiración, podemos controlar la mente y viceversa; por lo que deberíamos aprender a hacer rítmica nuestra respiración a través del pranayama. Pero estas técnicas han de ser practicadas con la debida cautela y bajo la supervisión de un profesor.
El pranayama se halla en la frontera entre los mundos material y espiritual, siendo el diafragma el punto de encuentro del cuerpo físico y espiritual. La práctica de pranayama despeja las nubes del cerebro para así iluminarnos y aportar claridad y frescura a nuestra mente y espíritu.
Al inspirar, el yo-verdadero entra en contacto con el cuerpo. Por eso la inspiración es la evolución del alma hacia el cuerpo: el aliento cósmico espiritual que entra en contacto con el aliento individual.
La espiración, desde el punto de vista de la salud física, es la eliminación de las toxinas del organismo. Desde el punto de vista psicológico, aquieta la mente. Desde el punto de vista espiritual, se trata del aliento individual de la persona que entra en contacto con el aliento cósmico externo a fin de que ambos se fundan en uno.
La espiración es el abandono de nuestro ego. No sólo se trata de una expulsión de aire, sino de la expulsión de nuestro ego en forma de aire. En la espiración nos volvemos humildes, mientras que con la inspiración sobreviene el orgullo.
Muchos de los problemas de ansiedad y estrés son derivados de una mala respiración, con el pranayama aprendemos a respirar más y mejor, de forma exclusiva por las fosas nasales. Existes respiraciones relajantes, y que nos sacan del letargo.

Practica con la ayuda de los profesores expertos de YogaValencia

La práctica del yoga comienza con la respiración.

En la respiración está la clave de la vida. El ser humano inicia su existencia con una primera inspiración y la termina con una última exhalación. La función respiratoria acontece día y noche a lo largo de la vida, siendo el soporte fisiológico y energético de todas las demás funciones, de toda la actividad y pasividad de nuestro cuerpo-mente. La respiración marca toda nuestra existencia, es lo  más primario, lo más elemental. A partir de ella nos nutrimos, desarrollamos y manifestamos. Al ser la función más básica es también la más determinante y la que más directamente condiciona nuestras vivencias de todo tipo. Puede afirmarse que según sea la calidad de nuestra respiración así será la calidad de nuestra vida.
La actividad físico-mental está íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio, y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo; cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración. Conscientes de la relación existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración), los yoguis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollaron el pranayama, un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio, y cuyos principales objetivos son:
a) Purificar el cuerpo físico y el cuerpo energético.
b) Equilibrar los flujos de las energías vital y mental.
c) Incrementar el nivel de energía (prana).
d) Regular el flujo del prana para estabilizar la actividad mental.

El pranayama es un arte inseparable del yoga.

Posee técnicas para hacer que los órganos respiratorios se muevan y ensanchen a voluntad, de forma rítmica e intensa. Consiste en un largo y sutil flujo sostenido de la inspiración (puraka), la espiración (rechaka) y la retención de la respiración (kumbhaka). Puraka estimula el organismo; rechaka arroja fuera el aire viciado y las toxinas; kumbhaka distribuye la energía a través del cuerpo. Esta respiración disciplinada ayuda a que la mente se concentre y permite que el practicante de yoga tenga una buena salud física y mental.
Asana y pranayama son dos hermanos gemelos que caminan siempre juntos para el bienestar y equilibrio físico, mental y espiritual del ser humano.

Beneficios generales del Pranayama
La práctica del pranayama influye positivamente en todas las estructuras del ser humano: el cuerpo físico, el cuerpo energético y los niveles emocional y mental:

– Mejora la captación de oxígeno y la eliminación del dióxido de carbono.
– Purifica las vías respiratorias y los pulmones incrementan su circulación sanguínea.
– Asegura la apropiada circulación de los fluidos corporales en los riñones, estómago, intestinos, hígado, etc. Estimula el proceso digestivo.
– Purifica la sangre.
– Tonifica el corazón, el sistema nervioso, la médula espinal, y el cerebro.
– Durante la retención se estimula la respiración celular.
– Los textos clásicos del yoga afirman que la práctica regular del pranayama previene y cura muchas enfermedades y otorga una gran vitalidad.
– Incrementa el nivel de energía y regulariza el fluido de energía en el cuerpo.
– Activa e incrementa el potencial de los chakras.
– Estimula el rendimiento intelectual. Mejora la memoria y proporciona claridad mental.
– Otorga calma y serenidad.
– El pranayama induce a un estado mental profundo que facilita la consecución de los estados de interiorización, concentración y meditación.

Prathiahara

Pratyahara es el estado en el cual los sentidos no establecen relación con los objetos.

Pratyahara es uno de los nexos que vincula los objetos con la mente.
Los sentidos son estimulados por un objeto y la mente entra así en relación con este objeto.
No es posible moverse directamente en yoga de una práctica de asanas a la meditación , para lograr esta transición, la respiración y los sentidos deben estar bajo control en forma apropiada.

El termino pratyahara en sánscrito tiene raíz en dos palabras, “prati” y “ahara”:
Prati significa contra, abstenerse, retraer. Ahara significa alimento o “lo que obtenemos desde el exterior y nos nutre”

En cultura milenaria de la India, hay tres niveles de ahara o alimento:

1) en el nivel físico, es el alimento que nos proporciona los cinco elementos para nutrir el cuerpo.
2) son todas las cosas que impresionan nuestros sentidos, aquellas sustancias sutiles que nutren la mente a través del oído, tacto, vista, gusto y olfato.
3) están nuestras asociaciones, la gente que tenemos en nuestro corazón, con quien nos relacionamos y que nutren nuestro espíritu.

Es probable que las personas podamos restringir o controlar a través de una dieta aquellos alimentos que nos benefician de los que son perjudiciales.
No ocurre lo mismo a niveles más sutiles, es difícil controlar las causas de nuestras impresiones negativas, pero lo que logramos a través de pratyahara es liberar la mente de su asociación con los estímulos.

Cuando los sentidos se abstienen de “alimentarse de los objetos”, esto es pratyahara .

Si estamos intentando concentrarnos en algo y aparece ante nosotros una imagen que nos conmueve, nuestra vista ira hacia ella y tras ella ira nuestra mente.O cuando estamos aparentemente absortos en una tarea y sentimos el aroma de una comida, es muy probable que la visualicemos y de esta forma nos conectemos con ella.

Este es el modo normal de funcionamiento de los sentidos.
Los sentidos son estimulados por un objeto y la mente entra así en relación con este objeto.
En pratyahara cortamos esta relación para que los sentidos se retiren y no actúen, los objetos permanecen allí pero ya no estimulan ni influyen en los sentidos.

Dharana

Concentración

El verdadero Raja Yoga empieza en la concentración, y ésta se funde en la meditación. La concentración es una fase de la meditación.

La meditación sigue a la concentración.
La concentración es, pues, lo primero y principal que el Sádhaka, o aspirante, debe adquirir en el sendero espiritual.

La concentración, o Dharana, consiste en centrar la mente en un único pensamiento.

Durante la concentración, los diversos rayos de la mente son reunidos y enfocados hacia el objeto de la concentración. Se desvanece así la agitación de la mente. Una sola idea ocupa toda la mente. Todas las energías mentales se unifican en esa idea única. Los sentidos se apaciguan y dejan de funcionar. Donde hay una concentración profundo no existe consciencia del cuerpo ni de cuanto le rodea a uno.
Todo el mundo posee una cierta habilidad para concentrarse. Pero para la evolución personal debe desarrollarse la concentración hasta un grado muy elevado.

Para el neófito, la práctica de la concentración resulta, al principio, cansada y desalentadora. Tiene que ir abriendo nuevas capas de la mente y del cerebro. Pero tras unos meses de práctica, desarrollará un gran interés en la concentración y disfrutará de un nuevo tipo de felicidad: la dicha de la concentración, o Ananda. Más tarde, llegará incluso a inquietarse si deja de sentir ese nuevo tipo de felicidad incluso por un solo día.
El punto vital de la concentración es atraer la mente hacia el mismo objeto una y otra vez, limitando al principio sus movimientos a un pequeño círculo. Ese es el objetivo principal. Así llegará el momento en que la mente se mantenga en un solo punto. Ese será el fruto de tu Sádhana, o práctica constante y firme. La felicidad que se siente entonces es indescriptible.

Dhyana

MEDITACION

El Conocedor, el Conocimiento y lo Conocido se convierten en Uno.

MEDITACIÓN Y FILOSOFÍA

La meditación es una experiencia que no puede ser descrita, del mismo modo que no se pueden describir los colores a un ciego. Toda experiencia ordinaria está limitada por el tiempo, el espacio y las leyes de causa-efecto. Nuestra conciencia y nuestro entendimiento normales no trascienden estos límites.

La experiencia finita, medida en términos de pasado, presente y futuro, no puede ser trascendental. Estos conceptos del tiempo son ilusorios, puesto que no tienen permanencia. El presente, inconmensurablemente efímero y fugaz, no podemos asirlo. El pasado y el futuro no existen en el presente. Vivimos, por lo tanto, en una ilusión.

El estado meditativo trasciende todas estas limitaciones. En él no hay ni pasado ni futuro, sino solamente la conciencia de YO SOY en el eterno AHORA. Esto sólo se hace posible cuando todas las modificaciones mentales se han apaciguado y la mente se ha diluido.

El estado más análogo que podemos experimentar es el sueño profundo, en el cual no hay tiempo ni espacio. La meditación, sin embargo, difiere del sueño profundo porque ocasiona profundos cambios en la psique. Refrenando y apaciguando las oscilaciones de la mente se alcanza la paz mental.

En el plano físico, la meditación ayuda a prolongar el proceso anabólico del cuerpo o de crecimiento y restitución, y a reducir el proceso catabólico o de decadencia. Generalmente, el proceso anabólico predomina hasta los dieciocho años. Desde los dieciocho a los treinta y cinco hay un equilibrio entre ambos, y después de los treinta y cinco años se establece el proceso catabólico. La meditación puede reducir considerablemente la decadencia catabólica. Ocurre así por la innata receptividad de las células del cuerpo.

Cada una de las células de nuestro cuerpo es gobernada por la mente instintiva o subconsciente. Poseen, a la vez, una conciencia individual y colectiva. Cuando fluyen al cuerpo los pensamientos y los deseos, las células se activan y obedecen siempre la orden en grupo. Se ha probado científicamente que los pensamientos positivos tienen resultados positivos en las células. Por lo tanto, puesto que la meditación mantiene un estado de mente positivo prolongadamente, rejuvenece las células del cuerpo y retrasa la decadencia de este.

No se puede aprender a meditar, como tampoco se puede aprender a dormir. Simplemente, uno se sume en ambos estados. Hay ciertos puntos que recordar, sin embargo, con respecto a las técnicas y a los grados de la meditación:

Antes de empezar, ordenad a la mente que permanezca calmada durante un espacio determinado de tiempo. Olvidad el pasado, el presente y el futuro.

  • Sentaos en una postura confortable e inmóvil, con la espalda y el cuello erguidos.
  • Regulad conscientemente la respiración. Comenzad respirando profundamente durante cinco minutos para oxigenar el cerebro. Ralentizadla después hasta que resulte casi imperceptible. Mantened vuestra respiración rítmica. Inspirad y espirad durante tres segundos. La regulación de la respiración regula también el fluido del prana.
  • Al principio, dejad correr la mente. Saltará de una cosa a otra, pero acabará por concentrarse finalmente junto con la concentración del prana.
  • No forcéis la mente tratando de calmarla. Si lo hacéis, surgirán ondas mentales adicionales que obstaculizarán la meditación. Seleccionad un punto focal en el que reposar la mente cuando se canse. Puede ser el Ajna Chakra (en el entrecejo) para aquellas personas predominantemente intelectuales o el Anahata Chakra (en el corazón) para aquellos que son más emocionales. Nunca cambiéis este punto focal.
  • Repetid vuestro mantra mental y oralmente. Si no tenéis un mantra propio, podéis usar “OM”. Quienes prefieran una deidad personalizada pueden usar “RAM” o “SHYAM”. La repetición mental es más poderosa. Recurrid a la repetición oral si os adormecéis. Jamás cambiéis vuestro mantra.
  • La repetición os conducirá al Pensamiento Puro, en el que se funden el pensamiento y el sonido, y en el que no queda ninguna conciencia del significado. La repetición oral evoluciona a través de la repetición mental hasta el lenguaje telepático y de este al Pensamiento Puro.
    Este es el estado sutil de dicha trascendental, aún con dualidad.
  • Cuando la dualidad desaparece, se alcanza el Samadhi.
  • El Conocedor, el Conocimiento y lo Conocido se convierten en Uno sólo.
  • Comenzad la práctica de la meditación con períodos de veinte minutos y aumentadlos hasta una hora. No forcéis vuestra mente en la práctica si deseáis evitar que se revuelva.

La sensación de elevarse durante la meditación es signo de que se está trascendiendo la conciencia física. No os alarméis por esto. A veces, se oirán diversos tipos de sonidos tales como conchas, campanas, flautas, tambores, truenos, etc. Incluso veréis brillantes luces de colores en el entrecejo, como puntos de luz, estrellas de luna o el sol. A veces, también se producirán visiones de la deidad personal, de entidades astrales, de un bello paisaje, etc. Puede que sintáis como si flotaseis en el aire al desprenderse el cuerpo astral del cuerpo físico y al moveros en el mundo astral.No os asustéis al tener un destello de iluminación. Será esta una nueva experiencia de inmensa dicha. Estos destellos son vislumbres de la Verdad, pero no constituyen el Todo ni la más elevada experiencia. Pueden transcurrir muchos años, incluso muchas vidas, hasta que brille la Luz Absoluta.

Al practicar la meditación estáis sujetos a obtener diversos poderes, tales como clarividencia, clariaudiencia, etc. Estos son obstáculos en el camino yóguico. No los utilicéis equivocadamente con fines materiales o egoístas, pues tendríais una caída sin esperanzas. Sed conscientes de que no existe tal cosa como un milagro, pues al conocer su causa, todo milagro se convierte en un hecho ordinario.

Si meditáis diariamente durante una hora, os encontraréis capacitados para encarar la vida con paz y fortaleza espiritual. La meditación es el más poderoso tónico mental y nervioso. La energía divina fluye libremente hacia el adepto durante la meditación y ejerce una influencia benigna en la mente, los nervios, los órganos sensoriales y en todo el cuerpo. Abre la puerta hacia el conocimiento intuitivo y hacia los reinos de la dicha eterna. La mente se hace calmada y firme.

Samadhi

ESTADO DE SUPERCONSCIENCIA

El samadhi es un estado espiritual de conciencia. Hay diferentes tipos de samadhi. Entre los samadhis menores, savikalpa samadhi es el más elevado. Más allá de savikalpa está nirvikalpa samadhi, pero hay un gran abismo entre ambos: son dos samadhis radicalmente distintos. Además, hay algo todavía más allá de nirvikalpa samadhi llamado sahaja samadhi.

En savikalpa samadhi, durante un período breve de tiempo se pierde toda con­ciencia humana. En ese estado, la concepción del tiempo y el espacio es totalmente diferente. Durante una o dos horas estás completamente en otro mundo. Allí ves que casi todo está hecho. Aquí en este mundo hay muchos deseos todavía insatisfechos en ti y en los demás. Millones de deseos no están colmados, y quedan millones de cosas por hacer. Pero cuando estás en savikalpa samadhi, ves que práctica­mente todo está hecho; no tienes nada que hacer. Eres sólo un instrumento. Si eres utilizado, tanto mejor; de lo contrario, las cosas están todas hechas. Pero desde savikalpa samadhi todos tienen que regresar a la conciencia ordinaria.

Incluso hay grados de savikalpa samadhi. Igual que hay estudiantes brillantes y estu­diantes malos en la misma clase de la escuela, también en savikalpa samadhi algunos aspirantes alcanzan el nivel más alto, mientras que otros con menos aspiración alcanzan un peldaño inferior en la escalera, donde todo no es tan claro y vívido como en el nivel más alto.

En savikalpa samadhi hay pensamientos e ideas viniendo desde varios lugares, pero no te afectan. Mientras estás meditando, permaneces imper­turbable y tu ser interno funciona de una manera dinámica y confiada. Pero cuando estás un poco más arriba, cuando has llegado a ser uno con el alma en nirvikalpa samadhi, no habrá pensa­mientos o ideas en absoluto. Estoy intentando explicarlo con palabras, pero la conciencia de nirvikalpa samadhi jamás puede ser expresada o explicada adecuadamente. Estoy intentando hablarte acerca de esto lo mejor que puedo desde una conciencia muy elevada, pero aún así mi mente lo está expre­sando. Pero en nirvikalpa samadhi no hay mente; sólo hay paz y dicha infinitas. Allí se detiene la danza de la naturaleza, y el conocedor y lo conocido devienen uno. Allí disfrutas de un éxtasis supremamente divino, todo abarcador y auto-amoroso. Te conviertes en lo disfrutado, te conviertes en el disfrutador y te conviertes en el disfrute mismo.

Cuando entras en nirvikalpa samadhi, lo primero que sientes es que tu corazón es más grande que el universo mismo. Ordinariamente ves el mundo a tu alrededor, y el universo parece infinitamente más grande que tú. Pero esto sucede así porque el mundo y el universo son percibidos por la mente limitada. Cuando estás en nirvikalpa samadhi, ves el universo como un pequeño punto dentro de tu inmenso corazón.

En nirvikalpa samadhi hay dicha infinita. ‘Dicha’ es una palabra vaga para la mayoría de las personas. Oyen  que hay algo llamado dicha, y algunas personas dicen que la han experimentado, pero la mayoría de las personas no tiene conocimiento directo de ello. Cuando entras en nirvikalpa samadhi, sin embargo, no sólo sientes la dicha, sino que de hecho te conviertes en esa dicha.

La tercera cosa que sientes en el nirvikalpa samadhi es poder. Todo el poder reunido de todos los ocultistas no es nada en comparación con el poder que tienes en nirvikalpa samadhi. Pero el poder que puedes tomar del samadhi para utilizarlo en la Tierra es infinitesimal comparado con su totalidad.

Nirvikalpa samadhi es el samadhi más elevado que la mayoría de los Maestros espirituales realizados alcanzan. Dura unas pocas horas o unos pocos días, y después uno tiene que descender. Cuando uno desciende, ¿qué ocurre? Muy a menudo uno olvida su propio nombre y su edad; uno no puede hablar o pensar adecuadamente. Pero a través de la práctica continuada, uno llega gradualmente a poder descender del nirvikalpa samadhi y funcionar en seguida de manera normal.

Generalmente, cuando uno entra en nirvikalpa samadhi, no quiere volver de nuevo al mundo. Si permanece dieciocho o veintiún días en ese estado, hay todas las posibilidades de que el alma abandone el cuerpo definitivamente. Hubo Maestros espirituales en el pasado remoto que alcanzaron el nirvikalpa samadhi y no descendieron. Lograron su más alto samadhi, pero les resultó imposible entrar de nuevo en la atmósfera del mundo y trabajar como seres humanos. Uno no puede funcionar en el mundo mientras se halla en ese estado de conciencia; es sencillamente imposible. Pero hay una dispensación divina. Si el Supremo quiere que un alma en particular trabaje aquí en la Tierra, incluso después de veintiún o veintidós días en ese samadhi, el Supremo puede llevar a ese individuo a otro canal de con­ciencia dinámica, divina, y hacer que regrese al plano terrestre para actuar.

El tipo más elevado de samadhi es, con gran diferencia, el sahaja samadhi. En este samadhi uno está en la conciencia más alta, pero al mismo tiempo uno es capaz de trabajar en el tosco mundo físico. Uno mantiene la expe­riencia de nirvikalpa samadhi mientras entra simultáneamente en las actividades terrenales. Uno se ha vuelto el alma, y al mismo tiempo está utilizando el cuerpo como un instrumento perfecto. En sahaja samadhi uno hace las cosas habituales de un ser humano ordinario. Pero en las cavidades más profundas del corazón uno está cargado de iluminación divina. Cuando uno experimenta sahaja samadhi, se vuelve Amo y Señor de la Realidad. Uno puede a su antojo ir hasta lo Altísimo y luego descender a la conciencia terrenal para manifestar.

En muy raras ocasiones, incluso después de haber alcanzado el tipo más elevado de realización, es alguien bendecido con el sahaja samadhi. Muy pocos Maestros espirituales han logrado este estado. Para el sahaja samadhi se requiere la Gracia Infinita del Supremo. Sahaja samadhi sólo viene cuando uno ha establecido su unicidad inseparable con el Supremo o cuando uno quiere demostrar, en raras ocasiones, que es el Supremo. Quien ha logrado sahaja samadhi y permanece en este samadhi, manifiesta a Dios consciente y perfectamente en cada momento, y es por consiguiente el mayor orgullo del Supremo Trascendental.